viernes, 3 de julio de 2020

ser puta

me jakiaron y estuve unos días en una página porno jajaja me robaron, más bien. Justo hoy pensaba en cómo sería abrir todas mis facetas laborales al “mundo” y hablar abiertamente de mi putería, aunque no lo oculto y casi todas las personas que conozco lo saben, no es algo de lo que hable con naturalidad, poder decir con la misma soltura: soy maestra, soy psicóloga, me encargo de mí, vendo comida vegana y soy trabajadora sexual; poder platicar de ello en las reuniones y no tener la ola de preguntas incómodas, los cuestionamientos a mi vida personal y profesional, las miradas de desprecio o de incomprensión, no sentir esta barrera, esta incomodidad. dejar de ver esos espejos. quiero eso para todas mis compañeras, derrocar eso que llaman estigma; derechos laborales, reconocimiento.

el robo me tiene emperradísima, hoy un cliente -bendito sea- me avisó que un par de mis videos cortos estaban en una página de videos porno, usé mi enojo para bajarlo de la plataforma y ya no está, gracias a mis compañeras mágicas; y estoy tomando más medidas de seguridad con la venta de mi material; pero esto me pone de nuevo enfrente lo poco valorado que es nuestro trabajo, cómo lo roban y lo venden sin escrúpulos y pues no importa porque soy puta, me cagan; también la enorme solidaridad entre compañeras, sabemos perfecto lo que es poner el cuerpo de la manera en la que lo hacemos, sabemos de los prejuicios, y nos apoyamos intensa y profundamente.

escribo porque me parece que faltan historias de putería, con la esperanza de ir borrando el estigma. dejar de sentir que hay algo que ocultar. también para decidir mi propia "salida del clóset", qué nervios.

la idea me había rondado por algún tiempo, desde que me separé de mi ex-esposo... porque siempre es importante el por qué empecé ¿no? jamás me han preguntado por qué soy psicóloga con tanto ahínco, perros, pero ahí les va el chisme, pues.

empecé con la idea de vender calzones usados desde finales de 2017. después de abortar en 2016 me embarqué en una búsqueda por internet que tuvo muchas ramificaciones: parto humanizado, feminismos, sexualidades, identidad, pansexualidad, demisexualidad, BDSM, shibari, spank, género, trabajo, sexual también... en 2017 vinieron a Casa Gomorra Georgina Orellano y María Riot a charlar sobre trabajo sexual, me abrieron los ojos a mis prejuicios más evidentes y me re-conectaron con esa vena: hace unos ¿15 años?, en una clase de danza llevamos personajes que admiráramos: yo representé a una puta. las putas estamos en todos lados.

busqué algunas páginas, publiqué algunos anuncios, tanguitas usadas guiño guiño... y nada... ya no me alcanzaba para la renta y las deudas y empecé a pensar en entrarle a la cogedera, ¿cómo sería?, miedo, incertidumbre, fantasías de mucho dinero, ilusiones de trabajo fácil, jajaja muchas ideas pendejas pues, fruto de mis propios prejuicios. y medio jugando y medio en serio un día le dije a un muy querido amigo: ¿pagarías por coger conmigo?, claro que sí, sería tu mejor cliente, me dice.

aunque lo conozco de muchos años, nunca habíamos cogido, una vez nos besamos en una fiesta y casi fajamos, y en estas salidas de nuevo encuentro nos habíamos estado coqueteando durísimo y a mí se me mojaba la vulva nomás de tenerlo cerca desde la primera vez, pero nada más. él tenía novia en ese entonces y cobrarle fue una manera de poner distancia, de decirme “ni pedo, es chamba”.

y pues que así le hacemos, ya salíamos de vez en cuando, yo todavía le hacía a la mamada de pagar la mitad de la cuenta y ese día no lo hice. medité mucho acerca de cuánto cobrarle, días antes pedí información a una compañera para un servicio, y ya con la cuenta encima y él “¿y ahora a dónde?” en la punta de nuestras lenguas, no me animaba a decirle... total que le mandé un whats, ahí teniéndolo enfrente, “2000”, sin ver tiempo -pensé, porque vi que cobraban por hora; “está bien”. leímos los mensajes y nos miramos un momento, yo no sabía qué sentía exactamente, algo de pena, algo de calentura... creo que fuimos a mi casa. 11 de abril del 2018, estoy descubriendo mi aniversario de putería, oigan, qué bonito.

hemos tenido varias citas a lo largo de estos dos años, al principio varias al mes, nos vimos como diez veces, no siempre cogíamos y sólo me pagaba cuando cogíamos, después de un par de veces le bajé el precio “para coger más”. nos dejábamos de ver, de repente otra cita, con él aprendí a cobrar, y digo que aprendí porque me equivoqué mucho, me pagaba después, me pagaba por partes...

pasó casi un año y no tuve más clientes ni nada, mi vida estaba teniendo profundos cambios, estaba divorciándome, terminando un proceso de casi 20 años de terapia, terminando relación con quien fuera mi mejor amiga por casi 10 años, varias muertes... él me acompañó al inicio de todo, no sólo de la putería, lo quiero mucho, también empecé a tener otros vínculos, a él el trabajo lo empezó a absorber y nos dejamos de ver por meses; además yo estaba con otros ingresos y dejé esto un poco de lado, me movía mucho.

como no queriendo empecé a seguir a compañeras en twitter, veía anuncios, buscaba mujeres que compartieran sus tarifas para darme una idea, escribí a AMETS -la Alianza Mexicana de Trabajadoras Sexuales- para preguntar dudas, abrí un twitter, fui a una asesoría con una compañera... y así me fui metiendo, investigado dentro y fuera de mí. este año nos volvimos a ver, cogimos y no me pagó. en todos lados pasa ¿no?

la primer persona desconocida que contacté fue un sumiso, que con el tiempo se reveló kinkster... fue por fetlife, marzo del 2019, me sentía más segura con la idea de la dominación, con que no hubiera intercambio genital. platicamos por mail, telegram, una cita: un café y al hotel, confesiones tremendas, no tenía idea de lo que estaba haciendo respecto a la dominación, junte dos cosas nuevas y no fue buena idea, me saturé... si embargo él estuvo súper feliz e iniciamos una corta relación Dómina-sumiso. saliendo, con mi dinero en el trolebús, traía un subidón que no he vuelto a sentir. de aquí soy, pensé.

el siguiente encuentro que tuve fue en mayo, mi primer cliente desconocido y propiamente para coger, lo contacté por una app, no me atraía para relacionarme de manera personal, nos pasamos a telegram, se la solté y me dijo “va”... nos vimos en la alameda, estaba súper nerviosa pero nos caímos bien, tomamos un té, me decía que le daba más confianza y más ganas de coger al platicar conmigo, a mí se me fue quitando el miedo, la cosa no era muy distinta a coger con desconocidos de tinder, esto estaba mejor de hecho. acordamos caminar “a ver si se nos atravesaba un hotel”, a dos cuadras empezó a llover y nos refugiamos en un hotel de por ahí, muy romántico todo. recuerdo su nombre. según lo iba a pensar, pero cuando menos vi ya había pagado la pequeña habitación. el nervio subía junto con nosotros por las escaleras, entrar, quitarnos los zapatos, lavarnos las manos, nada muy distinto a cuando coges con amigues o parejas. el sexo normal, rico, platicamos y en un momento traía una canción en la cabeza, le pregunté si se la podía poner, luego él me puso una, las escuchamos agarrados de la mano, mirando al techo, muy romántico todo, les digo... nos empezamos a vestir y comentamos un poco sorprendidos que todo era muy normal, un poco extraño el momento de pagar nada más, nos reímos, era la primer vez para ambos. bajamos bien relajaditos y me acompañó al metro, había dejado de llover.

luego tuve varias citas con sumisos, varias relaciones que no se dieron y una que continúa hasta hoy. con mi segundo cliente salí y fui a su departamento, luego me dan miedo mis decisiones después, pero mi intuición no me ha fallado. pasaban semanas sin encuentros ya sea de clientes o sumisos... para este entonces ya me asumía puta y dómina y empezaba a entender mis procesos, una cosa bastante solitaria en lo íntimo. tuve experiencias dispares, hombres amables, un don con fetiche de pies que no se interesaba por mi placer, hombres que me gustan y que amaría volver a ver, hombres distantes. el nervio cada vez de estar en intimidad con desconocidos, el riesgo, la ternura, el placer, las puertas que se abren, el mirarme a mí misma desde ahí. de mayo a septiembre, 5 meses y apenas 5 clientes, de verdad no sé de dónde había sacado que era fácil.

la dominación es harina de otro costal y por un tiempo se desarrolló bien, me he estado formando y experimentando también con ello, pero no me han dado el alma y el cuerpo para clavarme más, es más complejo. Calabozo MX y mi amistad con Kristal han sido piedra angular en esta experimentación.

ahora cobro por compañía, llamadas, videollamadas, chats, sexteo, audios; lo de las fotos y videos lo empecé por la pandemia y trae riesgos que no quiero asumir. más que me vean desnuda o cogiendo, o sepan que soy puta, que también, me está pesando el que tengan mi contenido sin pagar, ahora sé de las horas invertidas, la creatividad y el contacto conmigo y mi sexualidad que implica. el placer es un cuidado. el trabajo de cuidados está horriblemente infravalorado. espero que sea cada vez más visible, más reconocido, mejor pagado. la putería NO es como cualquier trabajo, hay que valorarlo y reconocerlo como es.

esto es parte de lo que me toca, pero hay mucho que decir respecto al trabajo sexual, muchas intersecciones; hay que escuchar a las que viven con diversidad funcional, a les trans, gordas, migrantes, neurodivergentes -bueno, yo hablo desde ahí, no se quita-, racializadas... este trabajo suele ser una de las mejores opciones para nosotras por varias razones. apoya a tu puta local, contrátame.

(revisado 9 mayo 2021)

13 comentarios:

  1. Me gusto leerte, tienes mucha razón en muchas cosas, los estigmas, la desinformación, pero sobre todo el cosifocar tu trabajo. Incluso a nosotros nos puede dar nervios escribir, preguntar, marcar. No sabes el nervio que es esperar que alguien toque la puerta, que te marquen de recepción, escuchar la voz, ponerle vida a lo que uno ve en twitter. Te deseo lo mejor en todo, hacen falta más mujeres que escriban como tu, desde la experiencia para que los demás entendamos y tengamos una mejor idea de su labor.
    No me conoces ni yo a ti, y espero hacerlo pronto, pero te mando mucha luz y vibra positiva en todo lo que hagas

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. muchas gracias por leer y por comentar n_n me parece que el nervio viene de conocer a alguien, contratar servicios de compañía es un voto mutuo de confianza. espero conocerte, luz y vibras bonitas de vuelta :)

      Borrar
  2. Mar gracias por abrir tu corazón y tu ser al platicar todas estas experiencias, estoy seguro que los procesos por los que pasaste y seguiras pasando no son fáciles, pero me gusta el estilo en que te has manejado, el pedir asesoría. Todo lo que escribiste acá dice de la verdadera cara del sexo servicio, nada es fácil, ni miel sobre hojuelas. Mi respeto y admiración.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. gracias por leer, esta es sólo mi experiencia, hay muchas verdades que conocer.

      Borrar
  3. Me encantó, Mar. La forma en la que cuentas la historia y -en sí- la redacción. Tiene corazón 💓

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. muchas gracias por leer y por tomarte el tiempo de comentar. te quiero

      Borrar
  4. Te quiero y te admiro, gracias por compartir, me gusta leerte.

    ResponderBorrar
  5. Wow! Leerte es bastante particular. El compartir cosas como las experiencias no cualquiera lo hace. Es bastante interesante. Seguiré leyendo lo que escribes y talvez algo más...

    ResponderBorrar
  6. Llegue aqui gracias a mi ansiedad nocturna, estaba viendo las historias en IG y pusieron una publicación tuya y entre al link,es tremendo leer tu historia, compartes cosas super íntimas y nos cuentas el cómo fue que llegaste; Que no se si much@s lo piensen o se interesen en eso pero en mi caso es una pregunta recurrente, y muestras algo que much@s olvidan, detrás de la trabajadora sexual, hay una perosona como cualquier otra, con miedos, metas, necesidades, gracias por compartir una parte de ti.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. gracias por leer. sí es de lo primero que preguntan, como si se "cayera" en la putería, como si no se la pudiera elegir lo más libremente que nos permite el capitalismo ja. no estamos detrás de nuestro trabajo, las putas --somos-- personas

      Borrar