me jakiaron y estuve unos días en una
página porno jajaja me robaron, más bien. Justo hoy pensaba en cómo
sería abrir todas mis facetas laborales al “mundo” y hablar
abiertamente de mi putería, aunque no lo oculto y casi todas las
personas que conozco lo saben, no es algo de lo que hable con
naturalidad, poder decir con la misma soltura: soy maestra, soy
psicóloga, me encargo de mí, vendo comida vegana y soy trabajadora
sexual; poder platicar de ello en las reuniones y no tener la ola de
preguntas incómodas, los cuestionamientos a mi vida personal y
profesional, las miradas de desprecio o de incomprensión, no sentir
esta barrera, esta incomodidad. dejar de ver esos espejos. quiero eso
para todas mis compañeras, derrocar eso que llaman estigma; derechos
laborales, reconocimiento.
el robo me tiene emperradísima, hoy un
cliente -bendito sea- me avisó que un par de mis videos cortos
estaban en una página de videos porno, usé mi enojo para bajarlo de
la plataforma y ya no está, gracias a mis compañeras mágicas; y
estoy tomando más medidas de seguridad con la venta de mi material;
pero esto me pone de nuevo enfrente lo poco valorado que es nuestro
trabajo, cómo lo roban y lo venden sin escrúpulos y pues no importa
porque soy puta, me cagan; también la enorme solidaridad entre
compañeras, sabemos perfecto lo que es poner el cuerpo de la manera
en la que lo hacemos, sabemos de los prejuicios, y nos apoyamos
intensa y profundamente.
escribo porque me parece que faltan
historias de putería, con la esperanza de ir borrando el estigma. dejar de sentir que hay algo que ocultar. también para decidir mi
propia "salida del clóset", qué nervios.
la idea me había rondado por algún
tiempo, desde que me separé de mi ex-esposo... porque siempre es
importante el por qué empecé ¿no? jamás me han preguntado por qué
soy psicóloga con tanto ahínco, perros, pero ahí les va el chisme,
pues.
empecé con la idea de vender calzones
usados desde finales de 2017. después de abortar en 2016 me embarqué
en una búsqueda por internet que tuvo muchas ramificaciones: parto
humanizado, feminismos, sexualidades, identidad, pansexualidad,
demisexualidad, BDSM, shibari, spank, género, trabajo, sexual
también... en 2017 vinieron a Casa Gomorra Georgina Orellano y María
Riot a charlar sobre trabajo sexual, me abrieron los ojos a mis
prejuicios más evidentes y me re-conectaron con esa vena: hace unos
¿15 años?, en una clase de danza llevamos personajes que
admiráramos: yo representé a una puta. las putas estamos en todos
lados.
busqué algunas páginas, publiqué
algunos anuncios, tanguitas usadas guiño guiño... y nada... ya no
me alcanzaba para la renta y las deudas y empecé a pensar en
entrarle a la cogedera, ¿cómo sería?, miedo, incertidumbre,
fantasías de mucho dinero, ilusiones de trabajo fácil, jajaja
muchas ideas pendejas pues, fruto de mis propios prejuicios. y medio
jugando y medio en serio un día le dije a un muy querido amigo:
¿pagarías por coger conmigo?, claro que sí, sería tu mejor
cliente, me dice.
aunque lo conozco de muchos años,
nunca habíamos cogido, una vez nos besamos en una fiesta y casi
fajamos, y en estas salidas de nuevo encuentro nos habíamos estado
coqueteando durísimo y a mí se me mojaba la vulva nomás de tenerlo
cerca desde la primera vez, pero nada más. él tenía novia en ese
entonces y cobrarle fue una manera de poner distancia, de decirme “ni
pedo, es chamba”.
y pues que así le hacemos, ya salíamos
de vez en cuando, yo todavía le hacía a la mamada de pagar la mitad
de la cuenta y ese día no lo hice. medité mucho acerca de cuánto
cobrarle, días antes pedí información a una compañera para un
servicio, y ya con la cuenta encima y él “¿y ahora a dónde?” en
la punta de nuestras lenguas, no me animaba a decirle... total que le
mandé un whats, ahí teniéndolo enfrente, “2000”, sin ver
tiempo -pensé, porque vi que cobraban por hora; “está bien”. leímos los mensajes y nos miramos un momento, yo no sabía qué
sentía exactamente, algo de pena, algo de calentura... creo que
fuimos a mi casa. 11 de abril del 2018, estoy descubriendo mi
aniversario de putería, oigan, qué bonito.
hemos tenido varias citas a lo largo de
estos dos años, al principio varias al mes, nos vimos como diez
veces, no siempre cogíamos y sólo me pagaba cuando cogíamos,
después de un par de veces le bajé el precio “para coger más”. nos dejábamos de ver, de repente otra cita, con él aprendí a
cobrar, y digo que aprendí porque me equivoqué mucho, me pagaba
después, me pagaba por partes...
pasó casi un año y no tuve más
clientes ni nada, mi vida estaba teniendo profundos cambios, estaba
divorciándome, terminando un proceso de casi 20 años de terapia,
terminando relación con quien fuera mi mejor amiga por casi 10 años,
varias muertes... él me acompañó al inicio de todo, no sólo de la
putería, lo quiero mucho, también empecé a tener otros vínculos,
a él el trabajo lo empezó a absorber y nos dejamos de ver por
meses; además yo estaba con otros ingresos y dejé esto un poco de
lado, me movía mucho.
como no queriendo empecé a seguir a
compañeras en twitter, veía anuncios, buscaba mujeres que
compartieran sus tarifas para darme una idea, escribí a AMETS -la
Alianza Mexicana de Trabajadoras Sexuales- para preguntar dudas, abrí
un twitter, fui a una asesoría con una compañera... y así me fui
metiendo, investigado dentro y fuera de mí. este año nos volvimos a
ver, cogimos y no me pagó. en todos lados pasa ¿no?
la primer persona desconocida que
contacté fue un sumiso, que con el tiempo se reveló kinkster... fue
por fetlife, marzo del 2019, me sentía más segura con la idea de la
dominación, con que no hubiera intercambio genital. platicamos por
mail, telegram, una cita: un café y al hotel, confesiones tremendas,
no tenía idea de lo que estaba haciendo respecto a la dominación,
junte dos cosas nuevas y no fue buena idea, me saturé... si embargo
él estuvo súper feliz e iniciamos una corta relación
Dómina-sumiso. saliendo, con mi dinero en el trolebús, traía un
subidón que no he vuelto a sentir. de aquí soy, pensé.
el siguiente encuentro que tuve fue en
mayo, mi primer cliente desconocido y propiamente para coger, lo
contacté por una app, no me atraía para relacionarme de manera
personal, nos pasamos a telegram, se la solté y me dijo “va”...
nos vimos en la alameda, estaba súper nerviosa pero nos caímos
bien, tomamos un té, me decía que le daba más confianza y más
ganas de coger al platicar conmigo, a mí se me fue quitando el
miedo, la cosa no era muy distinta a coger con desconocidos de
tinder, esto estaba mejor de hecho. acordamos caminar “a ver si se
nos atravesaba un hotel”, a dos cuadras empezó a llover y nos
refugiamos en un hotel de por ahí, muy romántico todo. recuerdo su nombre. según lo
iba a pensar, pero cuando menos vi ya había pagado la pequeña
habitación. el nervio subía junto con nosotros por las escaleras,
entrar, quitarnos los zapatos, lavarnos las manos, nada muy distinto
a cuando coges con amigues o parejas. el sexo normal, rico, platicamos y en
un momento traía una canción en la cabeza, le pregunté si se la
podía poner, luego él me puso una, las escuchamos agarrados de la
mano, mirando al techo, muy romántico todo, les digo... nos
empezamos a vestir y comentamos un poco sorprendidos que todo era muy
normal, un poco extraño el momento de pagar nada más, nos reímos,
era la primer vez para ambos. bajamos bien relajaditos y me acompañó
al metro, había dejado de llover.
luego tuve varias citas con sumisos,
varias relaciones que no se dieron y una que continúa hasta hoy. con
mi segundo cliente salí y fui a su departamento, luego me dan miedo
mis decisiones después, pero mi intuición no me ha fallado. pasaban
semanas sin encuentros ya sea de clientes o sumisos... para este
entonces ya me asumía puta y dómina y empezaba a entender mis
procesos, una cosa bastante solitaria en lo íntimo. tuve
experiencias dispares, hombres amables, un don con fetiche de pies
que no se interesaba por mi placer, hombres que me gustan y que
amaría volver a ver, hombres distantes. el nervio cada vez de estar
en intimidad con desconocidos, el riesgo, la ternura, el placer, las
puertas que se abren, el mirarme a mí misma desde ahí. de mayo a
septiembre, 5 meses y apenas 5 clientes, de verdad no sé de dónde
había sacado que era fácil.
la dominación es harina de otro costal
y por un tiempo se desarrolló bien, me he estado formando y
experimentando también con ello, pero no me han dado el alma y el
cuerpo para clavarme más, es más complejo. Calabozo MX y mi amistad
con Kristal han sido piedra angular en esta experimentación.
ahora cobro por compañía, llamadas,
videollamadas, chats, sexteo, audios; lo de las fotos y videos lo
empecé por la pandemia y trae riesgos que no quiero asumir. más que
me vean desnuda o cogiendo, o sepan que soy puta, que también, me
está pesando el que tengan mi contenido sin pagar, ahora sé de las
horas invertidas, la creatividad y el contacto conmigo y mi
sexualidad que implica. el placer es un cuidado. el trabajo de
cuidados está horriblemente infravalorado. espero que sea cada vez
más visible, más reconocido, mejor pagado. la putería NO es como cualquier trabajo, hay que valorarlo y reconocerlo como es.
esto es parte de lo que me toca, pero
hay mucho que decir respecto al trabajo sexual, muchas
intersecciones; hay que escuchar a las que viven con diversidad
funcional, a les trans, gordas, migrantes, neurodivergentes -bueno, yo hablo desde ahí, no se quita-,
racializadas... este trabajo suele ser una de las mejores opciones
para nosotras por varias razones. apoya a tu puta local, contrátame.
(revisado 9 mayo 2021)
Me gusto leerte, tienes mucha razón en muchas cosas, los estigmas, la desinformación, pero sobre todo el cosifocar tu trabajo. Incluso a nosotros nos puede dar nervios escribir, preguntar, marcar. No sabes el nervio que es esperar que alguien toque la puerta, que te marquen de recepción, escuchar la voz, ponerle vida a lo que uno ve en twitter. Te deseo lo mejor en todo, hacen falta más mujeres que escriban como tu, desde la experiencia para que los demás entendamos y tengamos una mejor idea de su labor.
ResponderBorrarNo me conoces ni yo a ti, y espero hacerlo pronto, pero te mando mucha luz y vibra positiva en todo lo que hagas
muchas gracias por leer y por comentar n_n me parece que el nervio viene de conocer a alguien, contratar servicios de compañía es un voto mutuo de confianza. espero conocerte, luz y vibras bonitas de vuelta :)
BorrarMar gracias por abrir tu corazón y tu ser al platicar todas estas experiencias, estoy seguro que los procesos por los que pasaste y seguiras pasando no son fáciles, pero me gusta el estilo en que te has manejado, el pedir asesoría. Todo lo que escribiste acá dice de la verdadera cara del sexo servicio, nada es fácil, ni miel sobre hojuelas. Mi respeto y admiración.
ResponderBorrargracias por leer, esta es sólo mi experiencia, hay muchas verdades que conocer.
BorrarMe encantó, Mar. La forma en la que cuentas la historia y -en sí- la redacción. Tiene corazón 💓
ResponderBorrarmuchas gracias por leer y por tomarte el tiempo de comentar. te quiero
BorrarTe quiero y te admiro, gracias por compartir, me gusta leerte.
ResponderBorrarme entibias mi corazón, gracias por estar acá, te quiero
BorrarSiempre...
BorrarWow! Leerte es bastante particular. El compartir cosas como las experiencias no cualquiera lo hace. Es bastante interesante. Seguiré leyendo lo que escribes y talvez algo más...
ResponderBorrargracias :) agendemos una cita y platicamos jeje
BorrarLlegue aqui gracias a mi ansiedad nocturna, estaba viendo las historias en IG y pusieron una publicación tuya y entre al link,es tremendo leer tu historia, compartes cosas super íntimas y nos cuentas el cómo fue que llegaste; Que no se si much@s lo piensen o se interesen en eso pero en mi caso es una pregunta recurrente, y muestras algo que much@s olvidan, detrás de la trabajadora sexual, hay una perosona como cualquier otra, con miedos, metas, necesidades, gracias por compartir una parte de ti.
ResponderBorrargracias por leer. sí es de lo primero que preguntan, como si se "cayera" en la putería, como si no se la pudiera elegir lo más libremente que nos permite el capitalismo ja. no estamos detrás de nuestro trabajo, las putas --somos-- personas
Borrar